A la Deriva

Está bien, a veces nos podemos sentir abrumados por todo lo que tenemos encima de nosotros. Las expectativas, nuestras metas y sueños, lo que queremos tener. Está bien sentirse así, pues así es la vida, no podemos huir de esos momentos de incertidumbre, evadirlos tampoco es una opción, es necesario respirar hondo y buscar tomar el control de la situación. Es complicado lo sé, estar ahí, sentirse a la deriva no es agradable, pero pasa.


Algo que me tranquiliza al momento de pasar por una de estas tormentas de la vida, es el saber que no estoy solo, el hecho de estar consiente que a mi lado hay personas maravillosas que me aman y por nada del mundo me dejarán flaquear, me hace sacar fuerzas de dónde no hay, aun cuando siento que todo mi mundo está patas arriba.


Queridos, la vida no es perfecta, nuestras vidas y relaciones son tan frágiles es inestables que siempre nos encontraremos con esos baches que harán que nuestra velocidad disminuya para poder ver con claridad nuestra realidad, esos pequeños baches momentáneos debemos usarlos para ver cuáles son esas cosas que necesitamos arreglar y así poder volver a tomar esa marcha constante que teníamos.

No tengamos miedo a gritar "ayuda" si es necesario, muchas veces un simple abrazo puede ser el salvavidas más hermoso que pueda existir, muchas veces una charla nocturna puede ser ese golpe de realidad necesario para poder poner los pies sobre la tierra. De nada sirve poner nuestros sueños en nubes blancas que desaparecerán con el viento si estamos completamente perdidos. Un sueño no se puede cumplir si no se avanza y se es contante. 


Estando a la deriva perdidos en emociones es complicado alcanzar la meta. Suena fuerte, lo sé, pero, es algo real. Las emociones nos llevan por senderos que complican el camino, al complicarse el camino nos perdemos a nosotros mismos y no sabemos qué hacer. Somos emocionales, está en nuestra naturaleza al igual que la razón y domino propio. 


Tal vez esto lo escribo más para mí que para ella. Tal vez mis palabras son redundantes, tal vez obvio algo que muchos ya saben. Honestamente no sé cómo terminar este pequeño ensayo, sonrían, amén, bailen y luchen por lo que quieren, que ninguna tormenta destruya lo que están construyendo.


Queridos, son seres llenos de potencial, un potencial que ni la peor tormenta que la vida pueda darles se les será quitado. 


~Abel Micael

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